Todos hemos estado hablando mucho de las red flags pero, ¿qué son y por qué deberíamos poner atención a ellas? Primero quiero hablarte del origen de esta expresión. Las red flags se utilizan principalmente por los servicios de emergencia para señalar algo que se debe atender de forma urgente. También podemos verlas en las carreras de autos y señalan que algo no anda bien. Por eso es que muchos empezaron a usar esta frase para hablar de aquellas señales que por ningún motivo deberíamos dejar pasar en una relación de pareja.

Obviamente, hay muchísimas red flags pero, considero que hay unas bastante normalizadas y que me parecen bastante graves, porque a la larga, se vuelven como una bola de nieve que cada vez se hace más grande y es imposible de parar.

“Mi ex está locx”

Esta es un clásico. ¿Quién no ha salido con alguien que dice que su ex (o varias ex) pareja está loca? Yo creo que todos, pero antes de irnos con la finta; hay que cuestionar si tu nuevo ligue no provocó que su ex, tuviera arranques y se volviera celosa.

Normalmente, una persona que tiende al narcisismo, va a decir que su pareja está loca y te contará su versión de los hechos pero, ¿qué pasaría si la otra persona diera su versión? Seguramente sería diferente a la que te contaron.

No dejes pasar esta señal, porque seguramente tú también has sido la “ex loca”, pero nadie se puso a pensar si no fue más bien que ese cucaracho te enloqueció.

Tener muchas deudas

Sí, esta también es una red flag, porque nos habla de una persona que no sabe administrarse y tampoco le interesa cumplir con sus obligaciones y compromisos.

Tener deudas, demuestra una total desorganización y si esas deudas llevan mucho tiempo ahí, también hay un problema de responsabilidad.

Si no puede comprometerse con su bienestar económico, difícilmente se comprometerá con otras cosas.

Además, si en algún futuro van a vivir juntos, esas deudas, podrían generarles conflictos porque él o ella no podrá acceder a créditos y esas cosas que se vuelven un aliado para dar un siguiente paso.

Adicciones

Cualquier tipo de adicción es mala. Porque eso nos habla de que esa persona está cubriendo una carencia o evita confrontarse con algo que le lastima. Todos tenemos heridas, pero evadirlas es una muestra clara de inmadurez.

Si esa persona se refugia en alguna sustancia tóxica o nociva, piénsatelo dos veces porque alguien que está sumergido en una adicción, puede arrastrarte hacia su hoyo y te será muy difícil y doloroso salir de ahí.

Te pide cambiar cosas de ti

Aquí hay que ser objetivos, a veces hay quienes nos piden que cambiemos algunas conductas negativas para mejorar la comunicación y la forma en que nos relacionamos. Es algo completamente válido y que deberíamos tomar en cuenta.

La cosa cambia cuando te piden cosas sutiles como que dejes de usar cierta ropa, cambies tu peinado o empiecen a ver como negativo partes de tu personalidad. Ser serio, sonreír mucho o no hablar demasiado no es malo y tampoco es algo que debas cambiar si alguien te lo pide, únicamente si es algo que tú decides porque te hará sentir mejor.

Pero si tu pareja te hace ese tipo de comentarios, lo mejor que puedes hacer es no ignorar las red flags que van surgiendo.

Es celosx

Los celos casi siempre tienden a escalar. Empiezan con algo chiquito y pueden terminar en algo muy grave. No ignores esta red flag, porque esta es una de las cosas que están más normalizadas y no debería. Es un signo de violencia muy alarmante.

Si tu pareja no te deja tener amigos, no te da espacio para ti, constantemente cuestiona lo que dices y demuestra falta de confianza, ¡sal de ahí por favor!

Los celos “inocentes” se pueden ver en momentos sencillos como autoinvitarse a las reuniones con tus amigos, revisarte el celular, fiscalizar todo lo que te escriben en redes sociales, estar pendiente de tu última conexión, cuestionar con quien hablas, cuestionar tus horarios y querer saber lo que haces cada minuto de cada día. Esto no es normal ni está bien. Si algo te hace sentir incómoda, entonces no deberías permitirlo.

Si detectaste alguna de estas red flags en tu relación, es momento de hablar con tu pareja. Algunas veces podrán juntos encontrarle una solución pero es muy común, que las nieguen y también se pongan a la defensiva.

No olvides que primero estás tú y tu salud mental, por lo que si algo de lo que pasa te quita tu paz y te hace sentir mal, no tienes porqué consentirtlo. Sal de ahí y si te está costando trabajo, pide ayuda.

Igual, te comparto algunos rituales para soltar y dejar ir.

amigas Previous post La ex de mi ex y yo, somos amigas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *